Escribo poesía, aunque a veces duela, porque es la mejor manera de escribir sin pudor, sin tener vergüenza del hecho de escribir o de lo escrito (a no ser que la poesía sea muy mala). Y los que la leen –quienes tienen el arrojo de leerla, de realizar una práctica tan minoritaria- perdonan el impudor, la desnudez de la poesía, y hasta lo valoran, de una forma que no harían, quizá, en otro tipo de manifestaciones. Y en cuanto a los que no leen poesía, que son mayoría, evidentemente, a esa multitud le trae al pairo lo que digan los poetas.
Por eso (y pese a eso) yo soy reincidente 
En este mundo de sensaciones prefabricadas, prestas para ser consumidas lo más pasivamente posible, la poesía es poco espectacular, y para colmo de males, requiere una voluntad activa de comprensión, y de disfrute o sufrimiento según los casos, por parte del lector. “
Tomamos ese taxi en la ciudad, frente a la costanera sin pensar…”
Mirábamos los barcos navegar y parecían juntarse con el mar…”
Tienes mucha razón en lo que escribes yo no soy poeta pero tengo por ahí un pequeño libro que estoy escribiendo y siento algunas de esas sensaciones. Te felicito por tus argumentos.
Así es, tal como lo dices y sientes. Escribir poesía es reclinar los ojos y los oídos para ver y escuchar lo que llevas dentro, por poco inteligible que sea, sin vergüenza ninguna. Es dejar que el alma se pavonee para mayor gloria de su dueña. El lector cuenta, por supuesto, pero siempre en segundo lugar.
huifang12
“Seguramente hay más poetas que lectores de poesía.” <– Alguna vez lo he pensado ;)