Archivo | junio 2012

ARAÑÁNDOSE EN LOS MUROS

Sólo queda,

si está oscuro,

escribir en las paredes,

arañándose en los muros

con la misma

terquedad

con que Sade

en sus mazmorras,

se disolvía en palabras.

 

 

Pilar Monedero-Fleming

@MonederoFleming

BIBLIOTECA PERSONAL Los Secretos de Anne Perry Pilar Monedero

BIBLIOTECA PERSONAL

 

 

 

 

 

Los Secretos de Anne Perry

 

 

 


Pilar Monedero

A mediados del pasado siglo, un truculento suceso sacudió la comunidad británica neozelandesa. Dos adolescentes planearon y ejecutaron el asesinato de la madre de una de ellas. Fueron juzgadas y cumplieron su pena. Pasó el tiempo. Una de ellas es hoy una peculiar “dama del crimen” (ahora, en la ficción).

Es ése el oscuro secreto de Anne Perry, escritora prolífica especializada en crímenes del Londres victoriano. Sus obras forman una suerte de callejero sangriento londinense.

Perry escribe “del lado de la ley”, aunque se le escape siempre algún gesto de comprensión hacia el asesino.

Más allá del entretenimiento, la autora pretende –no siempre lo logra- radiografiar la sociedad londinense victoriana. Levantando las alfombras lujosas de las mansiones de las clases altas para descubrir la suciedad que hay debajo, y descendiendo a los bajos fondos de un Londres mísero, en una ciudad rígidamente jerarquizada en la que el menor gesto inapropiado aboca a un destino peor que la muerte: la ruina social. 

Sus obras, densas en personajes y descripciones –sobre las que planea la sombra de Jack El Destripador-, disimulan que la trama, en ocasiones, flojea. Para evitar el derrumbe, cuenta con el sostén de sus protagonistas: los más conocidos, el inspector Pitt y su esposa Charlotte, quien desafió a su familia de clase media-alta casándose con un paria (un policía de humildes raíces), y su turbamulta de variopintos aliados, desde la criadita expósita de la familia, a la suegra y cuñada aburridas, o la inefable tía abuela, octogenaria y sufragista, Lady Vespasia. Este animado grupo se ha movido por todo Londres en un nutrido ramillete de novelas: El degollador de Hyde Park, Chantaje en Belgrave Square y tropecientas más. La serie se lee con agrado, recomendable para viajes, salas de espera y noches de insomnio.

Lectura más trabajosa requieren sus otras obras, protagonizadas por un inquietante detective y una arrojada enfermera. Más ambiciosas, sin abandonar la época en la que la autora se mueve con comodidad, su premiosa erudición es diferente a la ligereza de la “saga Pitt”. Entre ellas está su mejor novela: Esclavos de una obsesión, impresionante retrato de la Guerra de Secesión Americana.

 

 

Amor Mío

Arrastro mis veranos como pesadas cargas

impregnadas de olvido 

o de cosas peores.

Con séquitos azules, personales y ocultos,

me encierro y encastillo contra lo mediocre.

                               Amor mío, me canso de esperarte en la torre

y de otear tu rastro desde los minaretes.

De perseguir tus huellas por los muertos desiertos

y de enviar palomas que lleven mi mensaje.

Amor mío, estás cerca, 

yo te siento y te huelo,

y pienso que de ti no me apartan distancias.

Hemos leído tanto el pensamiento mutuo,

el gozo ha sido tanto para seres mortales,

que duele comprender que ya no quede nada.

 

Pilar Monedero-Fleming @MonederoFleming

BALCONES Y VENTANAS

 

 

Las ventanas

son refugio

o son prisiones.

Desde un balcón,

tantas cosas.

Desde un balcón

puede 

asomarse

cualquiera

y caer en el vacío.

Desde un balcón

canta el pájaro

aterido

en los inviernos

o sediento

en los veranos.

Hambriento siempre de algo

que no son los cañamones

sino el aire

para el vuelo.

Tras el balcón amanece

y se ilumina,

atardece

y se hace oscuro

sin que nadie mire al cielo.

 

Pilar Monedero-Fleming @MonederoFleming

(De NUEVE SOLEDADES DE CRISTAL

Pilar Monedero-Fleming)