El regalo congelado P Monedero-Fleming @MonederoFleming

EL REGALO CONGELADO

-CHÂTEAU DE CHILLON-

De entre las pálidas aguas

surge la Dama del Lago

montada en Hydrocheval

-verdes las pálidas crines,

verdes, translúcidos flancos,

se ve latiendo por dentro

su corazón plateado-.

 

Llegan a la hierba verde

ornada en pálida plata.

La Dama desmonta y cruza

a pie el puente levadizo,

Hydrocheval se entretiene

ramoneando narcisos.

La pesada puerta oscura del castillo

se abre sola.

Todavía falta tiempo

para que visite Byron

alguna de sus mazmorras.

La niña duerme tranquila

-luna por las cristaleras

de la entreabierta ventana-

cubierta con colcha roja

sobre almohadas escarlatas.

La Dama verde del Lago

toca con un frío dedo

la frente de la durmiente,

allá donde el Tercer Ojo

se esconde dentro del cráneo.

Despertarían los cisnes

si en el lago los hubiera.

Hydrocheval se impacienta

olfateando en lo oscuro.

La Dama del Lago vuelve,

su misión está cumplida.

Con Hydrocheval se adentra

en las transparentes aguas

hasta el centro más profundo

de sus lacustres dominios.

Luego, la niña escarlata

despertará, si amanece,

con la púrpura del día

y el rosado de las aguas.

Dentro de ella, invisible,

en el centro de su frente,

yace una fría esmeralda

esperando su momento.

El de volver a la vida

cuando empiece el negativo

del número de los días.

12 pensamientos en “El regalo congelado P Monedero-Fleming @MonederoFleming

  1. Magnífico poema que nos conduce por un mundo mágico de leyenda y encantamiento. Magistral el estilo, como no podía ser de otra manera viniendo de ti. Un regalo “natural” para los sentidos

  2. Curiosa poesía de esta poeta y dama del lago. No esperes esmeralda en el oscuro lago a mostrar tu indudable brillo, manifiéstalo y prescinde de los durmientes que no sepan apreciar tu presencia y esencia…. Precioso como siempre. Enhorabuena. :)

  3. Que ilusión entre versos de aguas, y rasgando la pared
    querida Pilar, ¿vives en las aguas o desciendes de un lago?

  4. Atónito. Golpe directo al cráneo, por dentro. La estética indescriptible, esa impresión de cómo va cayendo verso a verso solicitado por el anterior y obligando al siguiente… La magia de la recuperación de otra época envuelta en una seda de colores y contrastes térmicos.
    El argumento, el de la creación. Ondulante, en el que una nueva hada transmite la vida hasta que ésta empieza “el negativo del número de los días.” ¡Sublime!
    No puedo más que darte las gracias. Mejor las GRACIAS.

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